Genética y conservación
31/08/12 12:39

El demonio de Tasmania, cáncer por un mordisco

El demonio de Tasmania, mundialmente conocido por haber inspirado el dibujo animado Taz, de Looney Tunes, podría extinguirse en apenas dos décadas. Un cáncer facial altamente contagioso está mermando las poblaciones de este animal a pasos agigantados. Un grupo internacional de investigadores han secuenciado y analizado el genoma de este cáncer para intentar conocer más sobre su funcionamiento y la forma de luchar contra el.

Estos peculiares seres que sólo viven en la región de Australia que les da el nombre son el carnívoro marsupial más grande que existe en el mundo. Cubierto por un pelaje de color negro, un macho adulto pesa unos 12 kilos, mide un metro de largo y cuando se estresa despide un fuerte olor. Además, sus mandíbulas tienen una gran fuerza, la de un animal de cuatro veces su peso. Y tienen un temperamento fuerte, lo que los lleva a pelearse entre ellos.

La mordedura es la forma en la que se propaga este cáncer, que deforma su cara y que acaba con ellos en apenas unos meses, en muchas ocasiones por inanición ya que las deformaciones de la cara les impiden comer. En la actualidad esta enfermedad, detectada por primera vez en 1996 y que tiene su origen en las células nerviosas del marsupial, afecta al 70% de la población.

En sendos artículos publicados en las revistas especializadas Cell y Plos, los investigadores han sacado las primeras conclusiones tras secuenciar el genoma de este cáncer altamente contagioso. "Es el único que está poniendo a una especie entera al borde de la extinción", explica Elisabeth Murchison, del Wellcome Trust Sanger Institute y principal autora del estudio de Cell.

La conclusión de este grupo de investigadores es que el cáncer procede de un solo animal, una hembra a la que se la ha llamado 'el demonio inmortal' dado que aunque murió hace años su cáncer sigue activo en otros. Para ello se han secuenciado los tumores de dos demonios de Tasmania que vivían en zonas muy alejadas y se han comparado con los de un individuo sano, localizando unas 20.000 mutaciones, muy pocas en 16 años. También se ha constatado que algunos de los tumores son más virulentos que otros.

Por su parte, en el artículo de Plos los científicos también coinciden en que el cáncer es muy estable, como si se clonara."Esto es realmente inusual en este tipo de enfermedades. Habitualmente en humanos la evolución de un tumor es rápida dentro de una misma persona, de forma que el cáncer original es completamente diferente a sus metástasis", explica Janine Deakin, de la Australian National University.

Secuenciar el genoma permite catalogar las mutaciones que provocan que haya aparecido y de su persistencia. Dado que la transmisión de un cáncer entre individuos diferentes se evita a través del sistema inmune, que ataca a células que no son propias, se sospecha que el del demonio de Tasmania tiene mutaciones en los genes relacionados con la inmunidad, lo que explicaría cómo se salta el sistema inmunitario de esta especie, explica Murchison.

El siguiente paso es crear el mapa genético de cientos de tumores con el fin de conocer mejor cómo evoluciona y poder tomar medidas para evitar su expansión. También se tratará de localizar si existen animales resistentes al cáncer y analizar a aquellos en los que el tumor ha sido menos virulento.

Además, como los cambios en su estructura genética se producen de forma tan lenta los investigadores creen que puede ser un buen modelo de estudio cuyos descubrimientos luego se puedan aplicar a los cánceres en humanos.

Idiomas disponibles: Inglés
Genes y extinción

Cualquier cambio genético en una población en peligro de extinción puede aumentar el riesgo de desaparecer definitivamente. Se trata de grupos pequeños, que tienden a tener cada vez una menor diversidad genética, lo que supone reducir su capacidad de adaptación a los cambios del entorno, esencial para sobrevivir. Además, con tan pocos miembros, es inevitable la endogamia, que implica menor tasa de reproducción y supervivencia.

La genética, es pues clave. Por eso se está utlizando para evaluar la situación de poblaciones consideradas en peligro, una información que luego se utiliza para elaborar los planes de conservación. El objetivo: aumentar la biodiversidad y reducir la endogamia.

Lynxexitu
 
Powered by