Investigación
29/05/14 14:23

El lince tiene uno de los ADN más empobrecidos

Los linces Fresno y Fresa jugando. Foto: Linexitu
Los linces Fresno y Fresa jugando. Foto: Linexitu

El lince ibérico es uno de los felinos con el ADN más empobrecido del mundo. Esta es la principal conclusión de un estudio realizado por la Estación Biológica de Doñana (CSIC) que constata algo que estaba ampliamente asumido: la existencia de un amplio deterioro en las dos poblaciones existentes, y como consecuencia, también confirma que están en peligro de extinción.

Los científicos analizaron muestras de 167 linces procedentes de los dos núcleos que aún perviven, el de Doñana y el de Sierra de Andújar (en Sierra Morena, en la provincia de Jaén), ambos en Andalucía. Para lograr recolectar tal cantidad de material biológico tuvieron que atrapar animales, internarse en sus madrigueras e incluso extraer fragmentos de ejemplares encontrados muertos durante otras expediciones de inspección en el campo y en labores de seguimiento.

El estudio, publicado en la revista Molecular Ecology magazine, ha estado dirigido por José Antonio Godoy, que ha trabajado con Mireia Casas-Merce como primera investigadora y ha contado con la colavoración de Laura Soriano y José Vicente López-Bao. El análisis realizado muestra que ambas poblaciones de lince tienen una baja diversidad diversidad genética, lo que es perjudicial para su supervivencia, y también refleja unos altos índices de endogamia (cruce entre parientes cercanos). Esto último es debido al pequeño número de linces existentes en cada área, y al hecho de que están aisladas una de la otra.

En comparación con otras especies de felinos estudiadas hasta ahora genéticamente, el lince ibérico es genéticamente más pobre que la mayor parte de ellos, incluso de aquellos de los que sólo quedan pequeñas poblaciones como los leones del Crater de Ngorongoro o  el guepardo de Namibia.

Pese a que ambas poblaciones de lince ibérico muestran deterioro en su ADN, las diferencias entre ambas son notables. En este sentido, los habitantes de Doñana tienen un 30% menos de diversidad que los de Andújar. "Esto es concordante con el hecho de que hayan estado aislados más tiempo y que su población sea más reducida en número", explica Godoy, quien añade que "afortunadamente cada una ha preservado un subconjunto diferente de la información genética, lo que quiere decir que con el manejo apropiado de ambas poblaciones se podría aumentar la variedad genética y también mejoar la salud de la especie.

En cuanto a la endogamia, ésta se ha ido acumulando a través de décadas de cruces entre parientes. Así, se podría considerar que en la actualidad la situación en Andújar es la que habría de esperar del emparejamiento entre medio hermanos, mientras que en Doñala los niveles son tan elevados y los linces son tan parecidos genéticamete que se podría pensar que los cruces se producen entre gemelos.

Los investigadores creen que la situación de Doñana está relacionada con el hecho de que con este estudio se haya constatado que estos linces han estado sin contacto con ninguna otra población desde hace unos 84 años aproximadamente, mientras que en el caso de Andújar el aislamiento tan sólo data de hace 24 años. Así, mientras que la primera ha sido un pequeño núcleo desde la década de los 50, en el caso de la segunda su ocaso ha sido más lento porque hasta hace poco recibía individuos que provenían de otras zonas cercanas donde el lince ha terminado desapareciendo.

Dentro del grupo de animales de Andújar también se pueden establecer pequeñas diferencias genéticas entre dos áreas que no tuvieron conexión durante elgún tiempo, las que existían junto a los ríos Yeguas y el Jándula. Estos bajos niveles de diversidad genética "son probablemente consecuencia de una reciente contracción y aislamiento", aseguran los centíficos, quienes sospechan además que el declive pudo comenzar hace cientos de años dado que se han encontrado signos de problemas de supervivencia que pudieron producirse hace entre 450 y 900 años, en lo que se denomina 'cuello de botella'.

El lince, que en su día campaba por la Península Iberica, se ha visto afectado a lo largo de los años por la expansión de la agricultura y del ganado, lo que trajo su persecución. Estas mismas circunstancias, junto al declive de su principal presa (el conejo), aceleró la reciente fragmentación y contracción de las poblaciones. En torno a 1980 tan sólo quedaban 1.100 individuos en el sudoeste de la Península, y 20 años más tarde estas cifras se habían reducido en un 93%, hasta casi desaparecer. En 2002 habían desaparecido siete de los nueve asentamientos existentes y tan sólo quedaban los dos que ahora conocemos, con no más de 102 linces en total. Ese año la especie fue reconocida como en peligro crítico de extinción International Union for Conservation of Nature.

Los científicos destacan que la baja viabilidad del lince ibérico "se verá impedida por su situación genética, con baja diversidad y grandes tasas de endogamia". Para evitarlo apuestan por intercambiar individuos entre las dos poblaciones con el fin de restaurar la la variedad genética" y plantean la creación de programas que integren "el manejo genético tanto de las poblaciones cautivas como salvajes y la reintroducción de especímenes" para asegurar la supervivencia de la especie.

Idiomas disponibles: Inglés
El genoma al completo

El principal objetivo de esta investigación es generar el primer genoma de un lince, que nos brindará una importante información sobre el mecanismo de transmisión de la información genética, la evolución de esta especie, el declive de su diversidad biológica y sus consecuencias.

Las piezas genéticas han sido identificadas en la EBD y mandadas a la CNAG, el organismo responsable de colocarlas en el orden correcto (secuenciación). Cuando se culmine el proceso en 2012 los científicos deberán afrontar un nuevo reto: interpretarlo y compararlo con los genomas de otros felinos.

Lynxexitu
 
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